Miyagi-san enseña a dar cera a los demonios
A nadie le extrañará a estás alturas que le presente una nueva comedia sangrienta, basada en el puro homenaje al cine de video-club de los ochentas (en este caso Karate Kid, Prom Night o, básicamente, la obra y milagros del expresivo Chuck Norris); pero es que esto de mezclar comedia y horror siempre ha dado potables resultados en pantalla: desde los primerizos intentos de Abbot y Costtello hasta las producciones de altos vuelos como Zombieland. Y ni decir tiene que después de Shaun of the Dead la veda se abría, a principios de este joven siglo, por conseguir un trozo de ese pastel llamado taquilla… a cualquier precio desgraciadamente. Así nos hemos tenido que tragar multitud de subproductos colados como “zombedys” o, a veces, publicitados mediante coletillas al estilo de “el homenaje definitivo a los años ochenta”.
En estas condiciones casi parece innecesario hacerse cábalas sobre lo que ofrecerá la norteamericana The Bloodfest Club, una cinta independiente con altas dosis de parodia, que está actualmente en sus primeras fases de post-producción. Solo basta con echar un vistazo al trailer, especialmente al tremendo pelucón “jevy” de su protagonista y los entrenamientos junto al sucedáneo del “sensei Miyagi”, para darnos cuenta de que no hay nada nuevo bajo el techo de un instituto acechado por una criatura infernal, pero protegido por un conserje adicto al metal y a las películas de Chuck Norris (sic)