El sueño de la imaginación produce hijos
AVISO IMPORTANTE: Como en algún otro caso, recomiendo visionar Who are you? con la menor información posible – algo no muy difícil puesto que incongruentemente no existen muchos datos, de momento, sobre una película estrenada en Tailandia, con gran éxito de taquilla, hará más de un año. Mi recomendación se debe principalmente a que la trama culmina, mediante la supuesta sorpresa, dando las respuestas a un interesante enigma que se le propone al espectador: ¿qué esconde la habitación del hijo de Nida? Arruinarse la sorpresa con pistas fácilmente deducibles mediante el trailer, imágenes o, incluso, esta reseña, empequeñecería drásticamente la experiencia que desarrolla Who are you? Aunque dada la generosa recreación de una atmósfera lúgubre, deudora del suspense más clásico, unas actrices protagonistas entregadas y un terror macabro dosificado con precisión médica; no supone avocarla al cajón del “tiempo perdido” tan solo por conocer el dichoso final.
Nida es una vendedora de DVDs piratas que posee, además de una gran vitalidad, un puesto en el barrio desde donde ganarse la vida, gracias especialmente a la venta de películas pornográficas, y lanzar consejos a sus vecinos, con el único objetivo de que estos encuentren la paz de espíritu dentro de sus vidas.
Sin embargo, y sin razón aparente, parece que la vecindad se comienza a interesar por su hijo; pequeños robos, dudosa actividad nocturna, olores nauseabundos… Siendo viuda, Nadia tiene que afrontar sola la educación de su único hijo, Ton: un chaval aquejado de un raro autismo conocido como “Síndrome Hikikomori”. Efectivamente, aferrado al nuevo útero de cemento y madera que es su habitación, el hijo de Nadia solo se comunica con ella a través de agresivas notas bajo la puerta y se aísla del mundo exterior con fervor digno de un religioso. ¡¿Quien quiere ir a la escuela cuando puede estar jugando al ordenador todo el día?!
Lo mejor: La genial e inquietante ambientación, apoyada por un apartado sonoro y técnico sobresaliente, la actuación de Sinjai Plengpanit – Nida - como desconcertante protagonista absoluta. La originalidad del argumento.
Lo peor: Las actuaciones del elenco masculino - insulsas principalmente - y el hecho de que el horror sea el giro final que nos adentra en territorios demasiado conocidos del cine oriental, con un Ton algo decepcionante cuando lo conocemos.